Primeros pasos:
La historia del movimiento obrero o historia sindical
comenzó con la revolución industrial y la democracia moderna, cuando la
esclavitud comenzó a ser abolida legalmente y el trabajo asalariado a
generalizarse. A menudo se pone como precedente la Revolución francesa, que
provocó la quiebra del sistema feudal y el reconocimiento por primera vez de
ciertos derechos de la clase obrera.
Durante más de un siglo, la acción colectiva de los
trabajadores (sindicatos, huelga, convenios colectivos) fue considerada
generalizadamente como un crimen. Es en Europa, y más concretamente en
Inglaterra, donde aparecen los primeros movimientos obreros, como el ludismo,1 conocido
como rompedores de máquinas (1810-1811) y que se enfrentaba al maquinismo.
En 1824, por la fuerte presión popular el parlamento
británico deroga las Combination
Acts, leyes que prohibían las organizaciones obreras.
En 1829, Robert Owen, uno de los fundadores del socialismo
moderno, crea las primeras cooperativas, que eran sociedades industriales de
trabajadores.
El nacimiento de los sindicatos
Alrededor de 1830 aparecen las primeras organizaciones
obreras agrupando a los trabajadores según su oficio. En Inglaterra tomaron el
nombre de trade-unions (literalmente 'uniones de
oficios') o simplemente unión. En 1829 John Doherty fundó la
Gran Unión de los Hiladores y Tejedores a Destajo de Gran Bretaña y la primera
central sindical de todos los oficios de la historia: la Asociación Nacional
para la Protección del Trabajo. Agrupaba 150 sindicatos con 100.000 miembros.
Publicó el histórico periódico obrero: "La Voz del Pueblo"
En Francia el sindicalismo aparece también en la década
de 1830, con las primeras crisis económicas.
Adopta el nombre de syndicat(sindicato), que quiere decir
también unión. Fueron las obreras francesas las primeras en organizarse
contra las condiciones de explotación en los aserraderos de Burdeos y
en las fábricas textiles de Lyon.
Mientras París, Lyon e Irlanda eran
testigos de levantamientos obreros agudizados por la grave crisis económica del
momento, en Inglaterra se abolía la esclavitud, proceso que
llevó de 1833 a 1838.
En junio de 1836 la
Asociación de Trabajadores de Inglaterra elaboró la Carta del Pueblo, exigiendo
el voto universal y secreto. Se los conoció como los cartistas. Durante algunos años el movimiento de
los trabajadores recibió la influencia de diversos ideólogos que se ocuparon de
estudiar e investigar la situación de los trabajadores, entre ellos estaban Friedrich Engels, que escribió
“La Situación de la Clase Obrera en Inglaterra”, basándose en los datos y la
convivencia con el movimiento “Cartista”.
A partir de la década de 1840, los
alemanes Karl Marx y
Friedrich Engels se instalan en Inglaterra y darán origen a un particular
pensamiento obrero, el marxismo, o socialismo científico, que será
seguido en todo el mundo. Contemporáneamente el ruso Mijaíl Bakunin y el
francés Pierre-Joseph Proudhon, sientan las
bases de anarquismo.
En 1848 se
extienden por toda Europa una serie de movimientos revolucionarios que tienen
especial importancia en Inglaterra y Francia; en ellos se hacen exigencias
tanto de carácter político como social, proponiendo la protección de los
intereses de los trabajadores y el derecho al trabajo. A esos
movimientos se refieren Marx y Engels en el Manifiesto Comunista, publicado ese
mismo año: Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo. Todas
las fuerzas de la vieja Europa se han unido en santa cruzada para acosar a este
fantasma...
En los años 1850 el movimiento sindical se extiende por Europa y se
crean sindicatos en Portugal, Bélgica y Alemania.
Yeny Patricia Restrepo Muñoz
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